miércoles 4 de noviembre de 2009

Coco Chanel. Un rato agradable recordando a Ivory.

Me dispongo a hablar del reciente biopic sobre Coco Chanel en este desértico y desactualizado blog. Una película bonita, podría decirse. Con una fotografía y un montaje muy Ivory. Con una buena banda sonora, también muy Ivory, pero con algún que otro toque Morricone, rollo Érase una vez en América. Cosa buena, ésta.

Audrey Tautou está bien, aunque tardas en hacerte a la idea de que la cochambrosidad estética de su personaje terminará siendo una de las luminarias de la moda internacional. Y eso sólo se percibe a partir del bailecito de salón del fin de semana de ensueño que pasa con su amante inglés. También ayuda la pinta de abeto navideño abandonado del resto de féminas que desfilan a su alrededor.

De su infancia, mínimamente tratada, a los albores de su rotundo éxito social. Pasando por su patética etapa de mantenida. Con algún que otro ramalazo feminista en una Francia tan machista o más que el resto del universo durante la 1ª mitad del s.XX. Eso cuenta la película.

Mención aparte merece el título que le han clavado, con saña, en español. Coco, de la rebeldía a la leyenda de Chanel. En cuanto a este particular, decir que su rebeldía se queda en la propia de un gatito bajo la lluvia, más allá de plantear como objetivo meditadísimo ganarse la vida y triunfar por sus propios medios mientras se la cepilla un potentado maduro, regordete y un pelín asqueroso a cambio de cama y mantel en una, eso sí, mansión cojonuda. En fin, seguro que no faltará quien piense que eso es ser rebelde.

Y en cuanto a lo de “leyenda”, creo que Chanel se queda como una simple marca comercial dirigida a un público objetivo de poder adquisitivo medio-alto y alto. Y ahí termina, en mi opinión, toda la mitología de esta indomable de frasco de colonia. Verdaderamente el título en español no mejora en nada el simple, explícito y acertado título original: Coco avant Chanel.

Un rato agradable. Sin pasar a mayores.

Puntuación: 6 (sobre 10).
Ficha

Título original: Coco avant Chanel.
Dirección: Anne Fontaine.
País: Francia. Año: 2009. Duración: 110'. Género: biopic, drama.
Reparto: Audrey Tautou (Gabrielle Chanel), Benoît Poelvoorde (Étienne Balsan), Alessandro Nivola (Boy Capel), Marie Gillain (Adrienne Chanel), Emmanuelle Devos (Émilienne).
Guión: Anne Fontaine y Camille Fontaine. Colaboración de Christopher Hampton y Jacques Fieschi. Basado en el libro de Edmonde Charles-Roux "L'irrégulière ou mon itinéraire Chanel".
Producción: Caroline Benjo, Carole Scotta, Philippe Carcassonne y Simon Arnal.
Música: Alexandre Desplat.
Fotografía: Christophe Beaucarne.
Montaje: Luc Barnier.
Diseño de producción: Olivier Radot.
Vestuario: Catherine Leterrier.

sábado 10 de octubre de 2009

Millennium 1. Una trama obscura fantásticamente fotografiada.

Millennium 1. Los hombres que no amaban a las mujeres es, aparte de una novela entretenida (y punto) una película bastante bien conseguida. Al margen de cómo se simplifica la historia con la finalidad básica de eliminar personajes y hacer más cinematográfica la trama, es decir, más rápida y digerible, este trabajo presenta otros rasgos dignos de ser destacados ya que ayudan de forma determinante a que el producto final sea sólido y sin lagunas insalvables.

Aun así, creo que se han pasado de escuetos en la adaptación de la parte final del libro, la resolución del caso Wennerstrom. Directamente se crea un nuevo final que, y esto es lo peor, omite el gesto final de Salander, el que probablemente mejor simboliza su particular personalidad, romántica y trágica a la vez.

La luz. Buena fotografía –de Eric Kress- y fantástica geografía invernal la que envuelve la trama. Suecia es como es. Obscura hasta en verano. Muy de novela negra y así queda retratada.

Los actores. A la altura de los personajes, que es lo mejor que tiene la novela por encima del argumento, de la propia historia en sí. Blomkvist y, sobre todo, Salander son hoy –ya veremos si también mañana- patrones universales de la cultura popular del s.XXI. Ahí radica el mérito principal de la obra del extinto Larsson.

Un efecto curioso el que se ha producido en mi percepción. Observando a los actores en su conjunto he tenido la sensación de que los personajes son todos más viejos que lo que de cada cual transmite la novela. Todos menos, paradójicamente, los más viejos, que parecen más jóvenes. Mas eso es algo que los humaniza. Humaniza la historia al completo, la hace más creíble, la acerca.

¡Dios, cómo me alegro de que esta historia se haya llevado al cine en Suecia y no en EEUU!

Puntuación: 7 (sobre 10).

Ficha.
Título original: Män som hatar kvinnor
Dirección: Niels Arden Oplev.
País: Suecia, Dinamarca. Año: 2009. Duración: 150‘. Género: Thriller.
Reparto: Michael Nyqvist (Mikael Blomkvist), Noomi Rapace (Lisbeth Salander), Lena Endre (Erika Berger), Sven-Bertil Taube (Henrik Vanger), Peter Haber (Martin Vanger), Peter Andersson (Nils Bjurman), Marika Lagercrantz (Cecilia Vanger), Ingvar Hirdwall (Dirch Frode), Björn Granath (Gustav Morell), Ewa Fröling (Harriet Vanger).
Guión: Nicolaj Arcell y Rasmus Heisterberg, a partir de la novela de Stieg Larsson.
Producción: Søren Stærmose.
Música: Jacob Groth.
Fotografía: Eric Kress.

viernes 18 de septiembre de 2009

Casual day. El genio inagotable de Juan Diego.

No hace mucho fui testigo de un hecho alucinante, casi mágico. La verdad es que no daba crédito a lo que estaba viendo. Y cuando cesó me froté los ojos incrédulo ante lo que acababa de presenciar: otra película española entretenida, incluso divertida. Increíble.

Revobinemos la cinta, como antaño. El caso es que me puse a ver una película española con el ánimo que me invade cada vez que me dispongo a realizar tan poco prometedora actividad. La verdad es que el único aliciente era que como primer protagonista aparecía el gran actor Juan Diego, rara avis en la fauna cinematográfica española, sólo comparable a actorazos del calado de Fernando Fernán Gómez –en sus buenas películas, no en las chungas, donde da pena porque son muy pero que muy chungas-, Alfredo Landa –ídem-, o Francisco Rabal –del que digo lo mismo.

Con tan escaso bagaje me acomodé en la butaca y me dispuse a ver la producción patria Casual day.

Y vi una película bien trabajada se mire por donde se mire. Sin estridencias, con una narrativa aséptica pero muy adecuada para una historia simple e interesante por actual y cercana. Casual day narra las peripecias de un grupo de personas en una de esas polladas ya no tan modernas en las que se gastan la pasta muchas empresas desnortadas. Ya sabéis, convivencias, terapias, bolitas de pintura y todas esas mamarrachadas.

Es ahí, precisamente, donde aparece el genio de Juan Diego. Lo borda. Por un instante creí estar viendo en acción al Don Ivancito de Los santos inocentes con varias décadas más a sus espaldas. Es más, parecióme que Azarías en su día dejara correr el asesinato de su Milana, que Don Ivancito fue haciéndose mayor y que, de repente, me lo había encontrado en este Casual day casi por eso, por casualidad.

Pero no. Lo único que tienen en común aquel personaje surgido de la imaginación de Miguel Delibes y el José Antonio de esta película es el genio inagotable de un actor que cuando le dan el protagonismo que merece se lo come todo.

Puntuación: 7.5 (sobre 10).



Ficha


Dirección: Max Lemcke.
Nacionalidad: España. Año: 2007. Duración: 95'. Género: Comedia.
Reparto: Juan Diego (José Antonio), Javier Ríos (Ruy), Luis Tosar (Cholo), Estíbaliz Gabilondo (Marta), Arturo Valls (Morales), Alberto San Juan (psicólogo), Malena Alterio (Bea), Álex Angulo (Arozamena), Carlos Kaniowsky (Velasco), Secun de la Rosa (Almarcegui), Marta Etura (Inés).Guión: Pablo Remón y Daniel Remón.
Producción: Iker Monfort y Álvaro Augustin.

lunes 31 de agosto de 2009

El truco del manco, una buena película con un mensaje potente.

El truco del manco es una buena película por 4 razones:

1. Cuenta una historia de las que, a priori, podríamos catalogar "de barrio", de una manera simple, con una narrativa limpia e ideas bien ordenadas.
2. Sus personajes están convenientemente perfilados; digamos que tienen personalidad propia y funciones bien definidas dentro de la historia. Y los actores, por su parte, hacen un trabajo realmente bueno, con mención especial a la sobresaliente actuación de Ovono Candela como Adolfo.
3. Tiene la duración que debe tener, sin secuencias gratuitas ni pajas mentales que engorden el metraje de un modo artificioso, algo a lo que existe mucha afición en el cine español. Aclaro: esto no significa que las películas españolas sean largas, en absoluto, más bien son todo lo contrario. Lo que sucede es que las historias que cuentan, normalmente insípidas y somníferas, suelen presentarse hinchadas para que esas mierdas de guiones alcancen los 75’ una vez rodados.
4. Tiene un mensaje potente: a la vida hay que echarle cojones y la mayoría de las personas nos quejamos por vicio, sin razones reales para ello.

Así es El truco del manco. ¿Para qué más?

Puntuación: 7 (sobre 10).



Ficha.


Título: El truco del manco.
Dirección: Santiago A. Zannou.
País: España. Año: 2008. Duración: 87 '. Género: drama.
Reparto: Juan Manuel Montilla "Langui" (Cuajo), Ovono Candela (Adolfo), Javier Iglesias "Gordo" (Chacho), Elio Toffana (Galleta), Fanny Gatibelza (Cristina), Juan Navarro (Marquitos), Alicia Orozco (madre de Cuajo), Mala Rodríguez.
Guión: Santiago A. Zannou e Iván Morales.
Producción: Luis de Val y Aitana de Val.

miércoles 5 de agosto de 2009

La vida secreta de las abejas y otros pecados estivales.

Ha llegado agosto y con él las vacaciones. Haces esto y lo otro mientras llega el momento de irte a tal o cual destino de playa o donde sea que hayas escogido para salir del tedio y la monotonía del resto del año. Y mientras tanto ahí está el blog, pudriéndose, dejado de la mano de dios y de las de este pobre pecador. Pero como todo pecador, incluso en estas fechas en que todo parece que marcha a cámara lenta, he caído en la tentación y, en más de una ocasión, me he asomado a la pantalla del televisor y, sí, confieso que he pecado.

Durante estos días he visto terminar la 5ª de Mujeres desesperadas y me he comido algunas películas como Imago mortis, La vida secreta de las abejas, Terciopelo azul y un teleflín bastante salchichero titulado La asistente perfecta. Eso que recuerde ahora.

En cuanto a Mujeres… la serie va a menos pero no lo suficiente como para que quienes nos hemos mamado las cuatro temporadas anteriores prescindamos de conocer los avatares que afectan a las vidas de Brie, Orson, Mike, Susan, Gabrielle y demás fauna. Lo que sí parece claro es que no le queda demasiada vida a esta serie que ha sido referencia en la televisión mundial en el último lustro. Yo le pondría un 5 pelado.

Imago Mortis da vergüenza, así, sin más. Los causantes de este atropello disfrazado de película han pensado, como tantas veces en el cine español y en otros, que el espectador es gilipollas. Han compilado todos los tópicos que han sido capaces de recordar sobre el género –sobre todo sustitos sin ton ni son y tíos feos a destajo- y los han montado uno detrás de otro pensando que con eso bastaría para dar un pelotazo en las taquillas del verano. La verdad, no sé cómo les irá en términos de recaudación pero la película es una mierda descomunal . ¿Por qué es una mierda? Son tantos los motivos y tanto el calor que hace que, la verdad, no me apetece. Además, sólo tengo un mes de vacaciones y no creo que me diese tiempo de enumerar las pifias y despropósitos de esta coproducción infecta. Un 1 y gracias.

La asistente perfecta es el perfecto telefilm de tarde para echar la siesta mientras un elenco de dudosa profesionalidad hace el ridículo en tu televisor. Aun así me parece un producto más digno que Imago mortis y le pongo un 2.

Terciopelo azul es un clásico. En mi opinión David Lynch ha sido –creo que desde hace un huevo de años se dedica a la pintura y a dar conferencias y cosas así- un director sobrevalorado. Cierto es que crea un universo propio digno de cierta consideración intelectual y eso, la verdad, ya es mucho. Sin embargo nunca conseguí pasar del episodio 1 de Twin Peaks y de sus películas sólo me parecen potables ésta y Corazón salvaje. Pero sólo eso: potables. Un 5,5 y va que se mata.

La vida secreta de las abejas, con Queen Latifah –haciendo de gorda bondadosa, vamos, lo mismo que hace en todas sus películas- y una eficiente, aunque a veces sobreactuada, Dakota Fanning, es lo mejor que me he echado al coleto en lo que llevamos de estío. Una historia suficientemente original, pese a transitar un decorado histórico más visto que el tebeo como es el de la lucha por los derechos civiles de los negros en la década de los 60, que consigue crear una atmósfera de magia latente en la que los elementos sustanciales de la historia se mantienen en un equilibrio casi perfecto a lo largo de sus 110 minutos de metraje.

La vida de esas mujeres en la casa y el funcionamiento de las colmenas. El microclima cultural de ese reducto casi fantástico y la hostilidad que infesta la sociedad que lo rodea. Sucesos trágicos y la alegría innata, filosófica, con la que los sobrelleva una familia tan especial como sus propios nombres.

Todo ello compone un trabajo tan bien medido y compensado que, lo que fácilmente no sería más que una historia sentimentaloide y ridículamente reivindicativa, firme candidata a sumergirse en las viscosidades del pozo negro del aburrimiento, termina por ser una espléndida alegoría en la que el perdón, la integración y la vida como objeto de adoración por sí misma se yerguen con la fuerza evocadora y didáctica de un cuento de Andersen. Un 7, diría yo.

Ficha
Título original: The secret life of bees
Dirección: Gina Prince-Bythewood.
País: USA. Año: 2008. Duración: 110’. Género: drama.
Reparto: Queen Latifah (August), Dakota Fanning (Lily Owens), Jennifer Hudson (Rosaleen), Alicia Keys (June), Sophie Okonedo (May), Paul Bettany (T. Ray Owens), Nate Parker (Neil), Tristan Wilds (Zach Taylor), Hilarie Burton (Deborah Owens).
Guión: Gina Prince-Bythewood, según la novela "La vida secreta de las abejas" de Sue Monk Kidd.
Producción: Lauren Shuler Donner, James Lassiter, Will Smith, Joe Pichirallo, Ed Cathell III, Ewan Leslie y Aldric Porter.

miércoles 15 de julio de 2009

True blood, sangre fresca para serieadictos.

True blood es una serie de la cadena HBO, algo que ya en sí supone una garantía. Aun así, cuando vi que se trataba de una serie de vampiros pensé: ¡Buf! ¡Otra vez con los vampiritos! Siempre lo mismo: mordiscos, transformaciones en rata pená, estacas, chicas sumisas y vampirazos señorones sembrando el terror como hacía Drácula subido a un tractor.

Y la verdad es que True BloodSangre fresca en su título españolizado- tiene, salvo que nadie muta en murciélago, algo de todo eso. Pero hay que reconocer que es algo más, que aporta detalles nuevos al universo vampírico catódico de toda la vida y eso es de agradecer.

Todo sucede en un pueblo de la profunda y sureña norteamérica que es en sí todo un universo mestizo de palurdos arquetípicos, superhéroes menores –con superpoderes incluidos- y chicos y chicas que por muchas salchichas, huevos, pan y cerveza que engullan no acumulan adiposidad alguna. ¡Cómo son, los muy canallas!

A ello se une que la raza de los vampiros ha salido del armario y se halla en plena reivindicación de sus derechos civiles, aunque para llevar la vida que les mola no se limitan a tomar la sangre embotellada que en plan cocacola venden en cualquier bareto –según ellos sabe asquerosa y metálica- y, siguiendo su lógica obscura y un tanto gótica, no dejan de ver a los humanos como ubres con patas llenas de sangre fresca y sabrosa lista para saciar su apetito.

True blood es eso y bastantes cosas más. Homosexualidad, concupiscencia sin freno –especialmente explícitas las escenas de sexo para ser una serie, digamos, convencional-, drogas, psicopatía, asesinatos, amistad, amores catastróficos y amores imposibles, política y el recurrente tema filosófico de “el otro” como algo en lo que reflejarnos y a la vez odiar. Y la lista no se termina aquí.

Una serie muy trabajada estéticamente, con unos créditos y banda sonora sobresalientes, buenas interpretaciones encabezadas por Anna Paquin –ganadora de un Óscar en 1993 por su interpretación en la película de Jane Campion El piano cuando sólo tenía 11 años- y el aval de su creador, Alan Ball en cuyo currículum está una de las mejores series de la historia: A dos metros bajo tierraSix feet under-, también de HBO.
Sangre fresca para serieadictos. Casi nada.


Puntuación: 6,5 (sobre 10).

jueves 2 de julio de 2009

Ángeles y demonios sólo tiene una pega.

Ángeles y demonios cuenta una historia interesante, con una intriga que empapa el segundo a segundo de la película, con acertijos efectistas y esa parafernalia sociedadsecretil y religioso-transgresora que tanto mola a gentes de toda ralea desde que Dan Brown reventó las librerías con El Código Da Vinci.

Como todos sabéis Ángeles y demonios es el título de otra novela del mismo autor, cuya versión cinematográfica también ha protagonizado el casi siempre efectivo Tom Hanks. La película está excelentemente fotografiada –saca todo el partido que merece una ciudad tan fascinante en lo estético como es Roma- y el montaje –lo más delicado en este tipo de producciones- es impecable.

Al margen de consideraciones más profundas acerca del contenido intelectual de trama, sólo le he visto una pega. Una gran pega. Desde el precoz instante en que aparece el villano, el malo malón de la trama, todos sabemos que, sin lugar a la menor duda, ese sujeto y no otro es el verdadero instigador de los cruentos acontecimientos que afligen al Vaticano. Una lástima, ya que si Ron Howard hubiese sido capaz de ocultar de un modo más efectivo la verdadera sede del mal en Ángeles y demonios, estaríamos hablando de un producto con mucho más suspense y, por tanto, más atractivo para el espectador.

Puntuación: 6 (sobre 10).


Ficha.

Título original: Angels & demons.
Director: Ron Howard.
País: USA. Año: 2009. Duración: 138’. Género: drama, thriller.
Reparto: Tom Hanks (Robert Langdon), Ewan McGregor (Camarlengo), Ayelet Zurer (Dra. Vittoria Vetra), Stellan Skarsgård (comandante Richter), Pierfrancesco Favino (inspector Ernesto Olivetti), Nikolaj Lie Kaas (asesino), Armin Mueller-Stahl (cardenal Strauss), Thure Lindhardt (Chartrand), David Pasquesi (Claudio Vincenzi), Cosimo Fusco (padre Simeón), Victor Alfieri (teniente Valenti).
Guión: David Koepp y Akiva Goldsman sobre la novela de Dan Brown.
Producción: Brian Grazer, Ron Howard y John Calley.
Música: Hans Zimmer.
Fotografía: Salvatore Totino.
Montaje: Daniel P. Hanley y Mike Hill.

martes 23 de junio de 2009

La duquesa, una historia bien contada para lucimiento de Keira Knightley.

En La duquesa destaca la gran labor de la actriz Keira Knightley haciendo de eso, de la duquesa. A su lado, sin embargo, todo son actores olvidables, empezando por el de mayor notoriedad del reparto, Ralph Fiennes, hierático e inexpresivo hasta la médula, como es habitual en él.

Aun así, La duquesa muestra un retrato de la Inglaterra de postín del s. XVIII, de un incipiente aperturismo político y social con ecos de la etapa prerrevolucionaria francesa. Gentes de buena cuna con peluca y lunares postizos, empolvados hasta el escroto y, en su derredor, chupapollas por doquier haciendo lo que mejor saben hacer.

Amores y sacrificios de madre –algunos ridículos desde cualquier perspectiva-, opulentos palacios solariegos, palafreneros, ayudas de cámara y el resto de una servidumbre omnipresente, matrimonios por convenio y bastardos por un tubo forman parte de una historia poco profunda, mas con inteligentes pinceladas de trivialidad, que termina siendo interesante por bien contada.

La película fue vendida sólo hace unos meses como la historia de una antepasada directa de la llorada Diana de Gales, al parecer considerada un icono de su época en órdenes como la moda y la política. La verdad es que todo ese rollo queda muy diluido y, cuando no, siempre subordinado al drama personal-afectivo del personaje de Georgiana Spencer.

Puntuación: 6,5 (sobre 10).


Ficha

Título original: The duchess.

Dirección: Saul Dibb.
Nacionalidad: Reino Unido, USA, Francia e Italia.Año: 2008. Duración: 105’. Género: Drama.
Reparto: Keira Knightley (Georgiana Spencer), Ralph Fiennes (duque de Devonshire), Charlotte Rampling (lady Spencer), Dominic Cooper (Charles Grey), Hayley Atwell (Elizabeth "Bess" Foster), Simon McBurney (Charles Fox), Aidan McArdle (Richard Sheridan), John Shrapnel (general Grey), Alistair Petrie (Heaton), Patrick Godfrey (Dr. Neville), Richard McCabe (James Hare).
Guión: Jeffrey Hatcher, Anders Thomas Jensen y Saul Dibb sobre la obra "Georgiana: Duchess of Devonshire" de Amanda Foreman.

miércoles 17 de junio de 2009

Érase una vez una serie norteamericana.

Érase una vez una serie norteamericana con nombre de ciudad bíblica que se presentó en los televisores de toda España con una historia interesante. Una serie de bombas atómicas arrasan las principales ciudades de EEUU y sus respectivas zonas de influencia.

Y ahí queda, encerrados en su pueblecillo, un atajo de palurdos entre los que no falta ninguno de los roles típicos: el guapo, la guapa, el fortachón, el buenazo, el íntegro, el sinvergüenza, el desaprensivo, el sheriff, el alcalde, el excombatiente… vamos, todo un Crónicas de un pueblo en plan apocalípticoamericano.

La serie no se desarrolla mal y, aunque a un nivel bastante básico, sin florituras intelectuales de ningún tipo, va ganando en interés y suspense episodio tras episodio. Termina la primera tanda. Una temporada larga, 22 capítulos nada menos. Aunque no ha sido nada del otro jueves a todos nos apetece saber qué pasará en la segunda.

Esperamos lo normal, unos siete u ocho meses hasta que tenemos la continuación. Nos ponemos el primer episodio y todo ha cambiado. La historia carece del menor atractivo y aunque los personajes siguen siendo los mismos su evolución es desastrosa.

Me cuesta horrores terminar de ver el primero de los ¡oh sorpresa! escasos 7 episodios de los que consta esta segunda entrega, más otro de regalo con un final alternativo. Dada la carestía pre-estival que nos acucia en lo que a series tv se refiere, me impongo ver el resto de episodios. Cumplo el objetivo y me invade una terrible sensación de pérdida de tiempo, de haber hecho el gilipollas, de malgastar parte de mi efímera vida –como la de todos- ante el subproducto de un grupo de submentes bien instaladas en algunos de los mejores barrios residenciales de Los Ángeles. Y encima el final alternativo no vale una mierda.

La serie se llama Jericho.

miércoles 10 de junio de 2009

Crepúsculo, un simple videoclip.

Crepúsculo no es más que un videoclip. Una historia más bien ramplona, música y coreografía durante toda la película –no ha sido necesario que ninguno de los actores que participan se calzara las zapatillas de ballet para ver que todo es una danza de poses con miradita ahora lánguida, ahora de chico malo malote malón-, y personajes que no pueden ser más arquetípicos porque Mickey Rooney ya no está para ir mordiendo cuellos, que si no…

Producto casi infantil perfectamente diseñado para que su público natural se sienta toda una mujercita o todo un hombrecito con superpoderes y caninos desmesurados. Al día siguiente, al adolescente embelesado por el carácter romántico de ese rebelde murcielaguillo eternamente joven encarnado por la nueva -¿y efímera?- estrella Robert Pattinson, sólo le queda los dientes largos.

Puntuación: 3 (sobre 10).

Ficha.

Título original: Twilight
Dirección: Catherine Hardwicke.
País: USA. Año: 2008. Duración: 122’. Género: Thriller, romance, acción. Reparto: Kristen Stewart (Bella Swan), Robert Pattinson (Edward Cullen), Billy Burke (Charlie Swan), Peter Facinelli (Dr. Carlisle Cullen), Elizabeth Reaser (Esme Cullen), Nikki Reed (Rosalie Hale), Ashley Greene (Alice Cullen), Jackson Rathbone (Jasper Hale), Kellan Lutz (Emmett Cullen), Cam Gigandet (James), Edi Gathegi (Laurent). Guión: Melissa Rosenberg, según la novela de Stephenie Meyer.

jueves 4 de junio de 2009

Pierrepoint. El verdugo, una perspectiva diferente sobre la pena de muerte.

Quieras o no, Pierrepoint. El verdugo recuerda necesariamente a la genial El verdugo (1963) de Luis García Berlanga. El tema es demasiado particular y tampoco hay tantas buenas películas en torno a ese oficio peculiar y mórbidamente fascinante.

Pierrepoint. El verdugo es una de ellas. Una buena película. Sencilla, bien dirigida e interpretada con mucho oficio, cuenta una historia realmente interesante: la vida de Albert Pierrepoint, un hombre normal y corriente que guarda en secreto su verdadera profesión. Pero Pierrepoint es tan bueno en su trabajo, ha perfeccionado hasta tal extremo su técnica –su especialidad es el ahorcamiento- que el ejército de Su Graciosa Majestad requiere sus servicios para llevar a cabo, del modo más civilizado posible, las ejecuciones que Gran Bretaña debe realizar como consecuencia del juicio de Nuremberg iniciado en 1945.

El lado humano del que ha sido, y en muchas partes todavía es, el aspecto menos humano de la ley: la pena de muerte; es una cuestión que en Pierrepoint. El verdugo se trata con exquisitez, aportando una perspectiva original sobre un momento clave del siglo XX europeo.

Puntuación: 7.5 (sobre 10).


Ficha

Título original: The last hangman
Año: 2005. Género: Drama . Nacionalidad: Reino Unido. Duración: 90’
Dirección:
Adrian Shergold
Reparto: Timothy Spall (Albert Pierrepoint), Juliet Stevenson (Annie Pierrepoint), Eddie Marsan (James “Tish” Corbitt), Cavan Clerkin (George Cooper), James Corden (Kirky), Joyia Fich (Elizabeth Volkenrath), Clive Francis (Monty).
Producción:
Christine Langan
Guión:
Bob Mills / Jeff Pope
Fotografía:
Danny Cohen
Música:
Martin Phipps

lunes 25 de mayo de 2009

Good o el intelectual cautivado por el poder ominoso del nazismo.

Good. Bueno. Todo va bien. A mi alrededor muere gente arbitrariamente. No hay libertad fuera del partido; y dentro sólo la disfrutan en grado suficiente unos pocos. Pero las cosas cada vez me van mejor. Good.

Mi país extermina personas inspirado en una filosofía de exclusión y eliminación de quienes hemos decidido que son distintos. La verdad es que no comparto esas ideas pero qué le voy a hacer. Cada vez tengo más reconocimiento. Hasta el amor me sonríe. He cambiado mi vieja vida no exenta de estrecheces y responsabilidades asfixiantes por otra en la que se me respeta y en la que medro casi sin proponérmelo. Good. Guay. Mola. Pero todo tiene su precio.

Esto es lo que le pasa al personaje que encarna Viggo Mortensen en Good, una película que terminará siendo una de las tres o cuatro mejores del año. Seguro.

Good cuenta la experiencia de John Halder, un profesor de universidad alemán sumergido en la vorágine nazi. Él no es un mal tipo, no quiere mal para nadie y menos para Maurice, su mejor amigo, un médico judío que, como el propio Halder, participó en la Gran Guerra defendiendo a su país, Alemania. Sin embargo, una novela que escribió años atrás le llevará a probar la miel de los opresores, sus privilegios, su éxito. Y no sabrá decir no.

Una historia original y elocuente, con un mensaje prístino que llega al espectador de manera impecable. Bien ejecutada. Bien producida, con una gran fotografía y ambientación excepcional. Excelentemente interpretada. Good.


Puntuación: 8 (sobre 10).


Ficha

Título: Good

Año: 2008. Duración: 91’. País: Reino Unido.
Director: Vicente Amorim.
Reparto: Viggo Mortensen, Mark Strong, Jason Isaacs, Steven Mackintosh.
Guión: John Wrathall, basado en la obra de C.P. Taylor.
Música: Simon Lacey.
Fotografía: Andrew Dunn.
Producción: Good Films -Miromar Entertainment

miércoles 20 de mayo de 2009

Hacia rutas salvajes: la cara ecologista de Sean Penn.

Hacia rutas salvajes es un curioso biopic dirigido por el original Sean Penn. Este actor-director-productor ha destacado, sobre todo a lo largo de la última década, por sus propuestas exóticas, entre las que este trabajo ocupa un lugar destacado.

Un joven brillante, prometedor, decide abandonar la vida hipócrita y consumista que ha llevado junto a su prosaica familia y se lanza en busca de la verdadera felicidad a través de una subsistencia naturalista y desprendida a lo largo y ancho de EEUU con final de trayecto en la indómita Alaska.

Ni dinero, ni personas; sólo lo que la tierra tenga a bien darle. Gran fotografía y una narrativa impecable abordan una historia trágica, cuyo corolario es, en paráfrasis, que la felicidad sólo es real si es compartida con alguien.

Producto con mensaje entre hippie, ecologista, conservacionista y, por encima de todo, de respeto hacia un planeta en el que, al final, no somos más que otra especie en vías de extinción.

Puntuación: 7 (sobre 10).


Ficha

Título original: Into the wild
Director: Sean Penn.
País: USA. Año: 2007. Duración: 140‘. Género: biopic, drama, aventuras.
Reparto: Emile Hirsch (Christopher McCandless), Marcia Gay Harden (Billie McCandless), William Hurt (Walt McCandless), Jena Malone (Carine McCandless), Catherine Keener (Jan Burren), Hal Holbrook (Ron Franz), Kristen Stewart (Tracy), Vince Vaughn (Wayne Westerberg), Brian Dierker (Rainey).
Guión: Sean Penn sobre el libro "Hacia rutas salvajes" de Jon Krakauer.
Producción: Sean Penn, Art Linson y Bill Pohlad.
Fotografía: Eric Gautier.

viernes 8 de mayo de 2009

El secreto. Expediente X a la francesa.

Es una lástima que David Duchovny, al margen de antiguos fenómenos paranormales, sea más famoso por sus supuestos desórdenes personales que por su casi siempre impecable trabajo ante las cámaras.

Una nueva prueba de esto último es El secreto, una de esas películas que serían directamente catalagodas como serie B si por su reparto no anduviese actor como el que nos ocupa. Y no por mencionar tal calificación, la de serie B, quiero menoscabar el valor de esta modesta producción, que, aunque limitado, lo tiene.

Esta película francesa dirigida por el conocido actor -y ahora cineasta- Vicent Pérez presenta una buena labor de actores con un solvente Duchovny, la siempre potable Lili Taylor y la adolescente de la trama encarnada por Olivia Thirlby que, la verdad, podría estar mejor.

El secreto cuenta una historia interesante, dentro del terreno de lo paranormal, un expediente X en toda regla que el bueno de Benjamin Marris –Duchovny- encarará desde un plano muy distinto a como lo hubiera hecho el agente Mulder; pero claro, aquí no es más que un simple oftalmólogo y no un intrépido agente del FBI. Concretamente, en El secreto Duchovny es un afligido padre y esposo que intenta capear el temporal de emociones, entre lo trágico y lo sorprendente, que un accidente desata en su familia.

Incomunicación entre padres e hijos y ausencia de empatía intergeneracional completan este trabajo menor pero digno que nos ofrece la casi siempre interesante cinematografía francesa.


Puntuación: 5 (sobre 10).



Ficha

Título original: Si j’etais toi
Género: drama, thriller. Duración: 92’. Año: 2007. Nacionalidad: Francia.
Director: Vincent Pérez
Reparto: David Duchovny (Benjamin Marris), Lili Taylor (Hannah Marris), Olivia Thirlby(Samantha Marris), Brendan Sexton III (Ethan).
Guión: Ann Cherkis, Hiroshi Saito, Keigo Higashino.
Música: Nathaniel Mechaly.

martes 28 de abril de 2009

7 mesas (de billar francés). Historia insípida, actuaciones brillantes.

El otro día vi 7 mesas (de billar francés) y experimenté sensaciones encontradas. Algo extraño. Por una parte la historia que cuenta me parece una mierda. Insípida, sin interés y repleta de gilipolleces prescindibles.

Y, sin embargo, el trabajo de los actores me pareció magnífico. Todos, desde el primero hasta el último. Cada vez que abren la boca uno escucha con atención aunque de aprovechable digan bien poco, o nada. Porque no es lo que dicen sino cómo lo dicen. No es lo que hacen sino cómo lo hacen. En este aspecto la película está de cojones.

Una historia banal y cutre pero muy bien contada y, sobre todo, muy bien actuada. Una película en la que no pasa nada reseñable, pero habitada por personajes encarnados con gran maestría por un elenco de actores que lo hacen de miedo.

Sin duda, parte del mérito es de Gracia Querejeta, la directora. Podemos imaginar que con un buen guión y repitiendo elenco esta mujer podría hacer una película realmente buena (con la falta que le hace a este minusválido cine español nuestro).

Puntuación: 6,5 (sobre 10).



Ficha

Dirección: Gracia Querejeta.
País: España. Año: 2007. Duración: 113’. Género: drama.
Reparto: Maribel Verdú (Ángela), Blanca Portillo (Charo), Jesús Castejón (Antonio), Víctor Valdivia (Guille), Enrique Villén (Tuerto), Raúl Arévalo (Fele), Ramón Barea (Jacinto), Lorena Vindel (Evelin), José Luis García Pérez (Fran), Amparo Baró (Emilia).
Guión: David Planell y Gracia Querejeta.