
Llego a casa y me preparo algo rápido para comer. Me siento con el plato entre las manos frente al televisor y pongo las noticias de Tele5. Políticos por aquí, violencia por allá, un sinvergüenza de no sé qué país y otro de aquí. Todo normal.
De repente aguzo el oído porque van a hablar de la inauguración de una exposición de Goya en el Museo del Prado. La exposición se llama Goya en tiempos de guerra y rinde homenaje a la Guerra de la Independencia, capítulo de nuestra historia que cumple 200 años. Al parecer la exposición se centra en los dos lienzos enormes que Goya pintó como crónica de los famosos acontecimientos del 2 y el 3 de mayo de 1808. Preciosos. Impresionantes.
Creo que la presentadora del noticiario es la que da la entrada a la noticia. Hasta ahí todo bien, incluido la presentadora. Meten las imágenes de la inauguración y se me llevan los demonios.
Casualmente hace no más de dos semanas visité por enésima vez el Museo del Prado. Estuve en la parte nueva, la cual, precisamente, han dedicado al s. XIX. Allí contemplé algunos de los cuadros que hoy he visto en Tele5. Los fusilamientos del 3 de mayo, La maja desnuda, etc. Como todo visitante iba cámara en ristre. Sabedor de que no se puede hacer fotos en los museos por aquello de que el flash deteriora la pintura –aunque supongo que habrá otras razones como no entorpecer la visita del resto de personas, etc- mi cámara dormía el sueño de los justos. Y a mí todo eso me parece muy bien, todo sea por salvaguardar la pinacoteca nacional.
Pero hete aquí que aparecen sus majestades los reyes de España en la imagen televisiva recorriendo las salas habilitadas para la exposición y a su paso cientos de flashes y luces de todos los medios de comunicación habidos y por haber estallan en el aire golpeando sin piedad cada valiosísimo lienzo. Mientras tanto sus majestades y demás vividores a costa del erario público se pasean en comitiva agradeciéndose unos a otros haber nacido mientras simulan que aquello les interesa.
Es decir, a mí no me dejan sacar una foto a mi cuadro favorito de todos los tiempos que, además, está en el Prado y que es El Triunfo de la Muerte de Brueghel el Viejo. No puedo sacar una foto a mi mujer delante de Las Meninas ni siquiera sin flash porque mi click unido a los cien mil cliks más que se pueden dar a lo largo de una simple jornada en el museo acarrea un perjuicio intolerable a las pinturas; y esos seres remotos que son nuestras autoridades, nuestras putas autoridades, salen por todas las televisiones del país dejándose fotografiar un millón de veces con unos flasazos que harían desmayar a un caballo de carreras.
Yo, personalmente, creo que es bueno que no dejen hacer fotos en los museos. También creo que ya que no se puede fotografiar nada, al menos en los museos públicos las guías podrían ser algo más baratas y que no te soplaran ese mínimo de 30 eurazos que te cuesta llevarte un puñado de imágenes decentes para hojear más tarde en casa.
Pero también creo que nuestras ilustrísimas autoridades podrían dar ejemplo y hacer prevalecer la norma no permitiendo a la prensa hacer fotos en el interior de los museos aunque estas sirvan, en última instancia, para promocionar tal o cual exposición. Si quieren fotos que posen en la puta puerta y que allí la prensa dispare todo lo que quiera, pero en el interior deberían comportarse respetando las normas a las que estamos todos sometidos, por insignificantes que estas, en un momento dado, nos puedan parecer.
En definitiva, me ha parecido muy mal que muestren el Prado como una pista de discoteca bajo el típico flash de efecto “cámara lenta” cuando a cualquier visitante el vigilante de turno le llama la atención o, cuando menos, le dedica una advertencia, simplemente porque lleva una cámara en la mano. Soy consciente de que a muchos todo esto les parecerá una tontería, mas a mí no me lo parece y por ello me marco este post.

7 comentarios:
Yo vi las imágenes en otra tele pero no me di cuenta del detalle. A mí también me ha pasado que vas a un museo y no te dejan hacer ni una foto. Me parece bien lo que dices.
LOOKATME.
Hombre, no creo que sea para tanto. Al fin y al cabo el museo se beneficia de esas inauguraciones tan espectaculares con los reyes y toda esa movida.
Saludos Mikel.
Siento decirte que yo no suelo ver el telediario. Al medio día, por lo general acabamos de acostar al cachorrin a dormir la siesta y mi esposo y yo disfrutamos de un ratito de conversación, y por la noche, a la hora del telediario estamos bañando, dando la cena y acostando al chiquitin.. no vi esas imagenes.
Lo que si es cierto es que como reyes de España y maxima autoridad deberían de dar ejemplo. Aunque creo que a ellos o no se dan cuenta porque lo mismo no saben que esistan esas normas, o no le importa mucho. Date cuenta que siempre van acompañados a donde vayan de toda clase de despliegue publicitario y demas. En fin, que le vamos a hacer. Mas tu protesta me parece acertada.
Un saludo.
Yo de Goya prefiero las pintura negras. No hace mucho pude ver una exposición también en el Prado y me parecieron alucinantes. Lo de los flases también me parece mal.
Un saludo de BRANCO TV.
Yo estoy hasta el gorro de que no me dejen hacer fotos en los museos y sitios así. Me adhiero a tu opinión camarada. F-FRAN.
He pasado hoy el día en Madrid por asuntos laborales y me he acordado de esta exposición pero no me ha dado tiempo pasar por el Prado a verla.
Lo que comentas de los flashes... ya estamos acostumbrados a eso. Con los famosos y autoridades se saltan lan normas que el resto del pueblo "llano" tenemos que respetar bajo amenaza de ser sancionados. EN fin...
Es la historia de siempre. Ningún político se come horas de atasco propiciadas por su ambición y su obsesión con hacer obras por todo Madrid...
Publicar un comentario en la entrada